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JOB PIERDE A SUS HIJOS Y A SUS PERTENENCIAS

Aconteció cierto día, cuando sus hijos y sus hijas estaban comiendo y bebiendo
vino en la casa de su hermano, el primogénito, que un mensajero llegó a Job y
le dijo:
—Estando los bueyes arando, y las asnas paciendo cerca de ellos, cayeron de
sorpresa los sabeos y se los llevaron. Y a los criados mataron a filo de espada.
Sólo yo escapé para darte la noticia.
Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro y le dijo:
—¡Fuego de Dios cayó del cielo, y quemó las ovejas y consumió a los criados!
Sólo yo escapé para darte la noticia.
Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro y le dijo:
—Los caldeos formaron tres escuadrones, arremetieron contra los camellos y
se los llevaron. Y mataron a los criados a filo de espada. Sólo yo escapé para
darte la noticia.
Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro y le dijo:
—Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en la casa de su
hermano, el primogénito. Y he aquí que un fuerte viento vino del otro lado del
desierto y golpeó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes,
y murieron. Sólo yo escapé para darte la noticia.
Entonces Job se levantó, rasgó su manto y se rapó la cabeza; se postró a tierra
y adoró. Y dijo:
—Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehovah dio, y
Jehovah quitó. ¡Sea bendito el nombre de Jehovah!
En todo esto Job no pecó ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

JOB 1:13-22
Pasajes relacionados:

HABACUC  3:17-19;  1 TESALONICENSES
5:16-18; APOCALIPSIS 7:13-17

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INTEGRIDAD Y PROSPERIDAD DE JOB

Hubo un hombre en la tierra de Uz, que se llamaba Job. Aquel hombre era
íntegro y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Y aquel hombre era el
más grande de todos los orientales.
Aconteció cierto día que vinieron los hijos de Dios para presentarse ante
Jehovah, y entre ellos vino también Satanás. Y Jehovah preguntó a Satanás:
—¿De dónde vienes?
Satanás respondió a Jehovah diciendo:
—De recorrer la tierra y de andar por ella.
Y Jehovah preguntó a Satanás:
—¿No te has fijado en mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra: un
hombre íntegro y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?
Y Satanás respondió a Jehovah diciendo:
—¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿Acaso no le has protegido a él, a su
familia y a todo lo que tiene?
El trabajo de sus manos has bendecido, y sus posesiones se han aumentado en
la tierra. Pero extiende, por favor, tu mano y toca todo lo que tiene, ¡y verás si
no te maldice en tu misma cara!
Y Jehovah respondió a Satanás:
—He aquí, todo lo que él tiene está en tu poder. Solamente no extiendas tu
mano contra él.
Entonces Satanás salió de la presencia de Jehovah.
JOB 1:1, 3b, 6-12
Pasajes relacionados: JOB 28; PROVERBIOS 1:7; 8:13; 9:10;
FILIPENSES 2:14, 15; 1 PEDRO 5:8-11

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JOSÉ: DIOS DA RESULTADOS POSITIVOS

Y viendo los hermanos de José que su padre había muerto, dijeron:
—Quizás José nos tenga rencor y nos devuelva todo el mal que le
ocasionamos.
Y enviaron a decir a José:
—Tu padre nos mandó antes de su muerte que te dijéramos: “Así diréis a José:
‘Por favor, perdona la maldad de tus hermanos y su pecado, porque te trataron
mal.’”
Por eso, te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu
padre.
José lloró mientras le hablaban. Entonces lloraron también sus hermanos, y
postrándose delante de él le dijeron:
—Aquí nos tienes como siervos tuyos.
Pero José les respondió:
—No temáis. ¿Estoy yo acaso en el lugar de Dios?
Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó para bien, para hacer
lo que vemos hoy: mantener con vida a un pueblo numeroso. Ahora pues, no
tengáis miedo. Yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos.
Así les confortó y les habló al corazón.
Luego José dijo a sus hermanos:
—Voy a morir, pero Dios ciertamente os visitará con su favor y os hará subir
de esta tierra a la tierra que juró dar a Abraham, a Isaac y a Jacob.
Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le
aman, esto es, a los que son llamados conforme a su propósito.
Pasajes relacionados: GÉNESIS 37—50; ÉXODO 1;13:17-19;

JOSUÉ 24:32; SALMO 105:7-25; HEBREOS 11:21, 22

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JACOB MUDA SU FAMILIA A EGIPTO

Dios le dio el pacto de la circuncisión; y así Abraham engendró a Isaac y le
circuncidó al octavo día. Lo mismo hizo Isaac a Jacob, y Jacob a los doce
patriarcas.
Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto. Pero Dios
estaba con él; le libró de todas sus tribulaciones y le dio gracia y sabiduría en la
presencia del Faraón, rey de Egipto, quien le puso por gobernador sobre
Egipto y sobre toda su casa Entonces vino hambre y gran tribulación en toda la
tierra de Egipto y en Canaán, y nuestros padres no hallaban alimentos. Pero al
oír Jacob que había trigo en Egipto, envió a nuestros padres la primera vez. La
segunda vez, José se dio a conocer a sus hermanos. Así el linaje de José fue
dado a conocer al Faraón. Y José envió e hizo venir a su padre Jacob y a toda
su familia, que eran 75 personas. Así descendió Jacob a Egipto, donde él y
nuestros padres terminaron su vida
Jacob vivió en la tierra de Egipto 17 años; y los días de Jacob, los años de su
vida, fueron 147 años.
HECHOS 7:8-15; GÉNESIS 47:28
Pasajes relacionados: GÉNESIS 37—50; SALMO 46; MATEO 8:5-13;
MARCOS 12:24-27

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EL HIJO FAVORITO DE JACOB: JOSÉ EL SOÑADOR

José, siendo de 17 años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven
estaba con los hijos de Bilha y los hijos de Zilpa, mujeres de su padre. Y José
informaba a su padre de la mala fama de ellos. Israel amaba a José más que a
todos sus otros hijos porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica de
diversos colores. Al ver sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos
ellos, le aborrecían y no podían hablarle pacíficamente.
José tuvo un sueño y lo contó a sus hermanos, quienes llegaron a aborrecerle
todavía más. Les dijo:
—Por favor, escuchad lo que he soñado: He aquí que atábamos gavillas en
medio del campo. Y mi gavilla se levantaba y se mantenía erguida, mientras que
vuestras gavillas la rodeaban y se inclinaban ante la mía.
Entonces tuvo otro sueño y lo contó a sus hermanos, diciendo:
—He aquí, he tenido otro sueño: que el sol, la luna y once estrellas se
inclinaban ante mí.
El contó este sueño a su padre y a sus hermanos, pero su padre le reprendió
diciendo:
—¿Qué sueño es éste que has tenido? ¿Hemos de venir yo, tu madre y tus
hermanos a postrarnos a tierra ante ti?
Sus hermanos le tenían envidia, pero su padre guardaba en mente el asunto.
GÉNESIS 37:2b-7, 9-11
Pasajes relacionados:GÉNESIS 28:10-19; 41:1-45; JOEL 2:28-32;
MATEO 1:18 —2:22

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JACOB COMPRA LA PRIMOGENITURA DE ESAÚ

Cierto día Jacob preparó un guisado. Y cuando Easú volvía del campo,
cansado, dijo a Jacob:
—Por favor, invítame a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado.
Por eso fue llamado su nombre Edom. Y Jacob respondió:
—Véndeme primero tu primogenitura.
Entonces Esaú dijo:
—He aquí que yo me voy a morir; ¿de qué, pues, me servirá la primogenitura?
Dijo Jacob:
—¡Júramelo ahora!
El se lo juró y vendió a Jacob su primogenitura. Entonces Jacob dio a Esaú pan
y guisado de lentejas. El comió y bebió, y levantándose, se fue. Así
menospreció Esaú la primogenitura.
“Yo os he amado”, ha dicho Jehovah. “Pero vosotros decís: ‘¿En qué nos has
amado?’ ¿Acaso Esaú no era hermano de Jacob?, dice Jehovah. Sin embargo,
yo amé a Jacob y aborrecí a Esaú; convertí sus montes en desolación y di su
posesión a los chacales del desierto.”
Que ninguno sea inmoral ni profano como Esaú que por una sola comida
vendió su propia primogenitura. Porque ya sabéis que fue reprobado, a pesar
de que después quería heredar la bendición, porque no halló más ocasión de
arrepentimiento, aunque lo buscó con lágrimas.
GÉNESIS 25:29-34; MALAQUÍAS 1:2, 3; HEBREOS 12:16, 17
Pasajes relacionados: GÉNESIS 27 —36; SALMO 60; ABDÍAS

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NACIMIENTO DE ESAÚ Y DE JACOB

Esta es la historia de Isaac hijo de Abraham. Abraham engendró a Isaac. Isaac
tenía 40 años cuando tomó por mujer a Rebeca hija de Betuel el arameo, de
Padan-aram, y hermana de Labán el arameo.
Isaac rogó a Jehovah por su mujer, que era estéril. Jehovah accedió a su ruego,
y Rebeca su mujer concibió.
Como los hijos se empujaban dentro de ella, dijo:
—Si es así, ¿para qué he de vivir?
Ella fue a consultar a Jehovah, y Jehovah le dijo:
—Dos naciones hay en tu vientre, y dos pueblos que estarán separados desde
tus entrañas. Un pueblo será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al
menor.
Cuando se cumplió el tiempo de dar a luz, he aquí que había mellizos en su
vientre. Y salió el primero, rojizo y todo velludo como una túnica de pieles, y
llamaron su nombre Esaú. Después salió su hermano, con su mano asida al
talón de Esaú, y llamaron su nombre Jacob. Isaac tenía 60 años de edad
cuando ella los dio a luz.
Los niños crecieron, y Esaú llegó a ser experto en la caza, hombre del campo.
Jacob, por su lado, era hombre tranquilo y solía permanecer en las tiendas.
Isaac prefería a Esaú, porque comía de su caza; pero Rebeca prefería a Jacob.

GÉNESIS 25:19-28

1 SAMUEL 1; MALAQUÍAS 1:1-5; ROMANOS 9